Señalado por Europa e incluso Estados Unidos por su renuencia a dar pasos hacia la paz, Vladimir Putin salió a la palestra en medio de la noche, cuando en Moscú eran más de la 1:30 de la mañana, para desafiar a Ucrania a una ronda de negociaciones en Estambul. Esta vez, cara a cara; rusos y ucranianos. El líder ruso asegura que está dispuesto a entablar conversaciones serias con Ucrania para lograr una “paz duradera” y eliminar las “causas profundas del conflicto”.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, reaccionó ya el domingo por la tarde pidiendo un alto el fuego, pero elevando la apuesta. Aseguró que estaba dispuesto a reunirse con Putin para conversar en Estambul el jueves.
Su mensaje se conoció después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, le conminase públicamente a que aceptara la oferta de entablar conversaciones con Rusia de inmediato. En una publicación en X, Zelenski reiteró que Ucrania espera que un alto el fuego total comience el lunes para proporcionar la base necesaria para que la diplomacia pusiera fin a la guerra. “Estaré esperando a Putin en Turquía el jueves”, proclamó el líder ucraniano, que dijo esperar que “no ponga más excusas”.
El presidente Putin ha visto como su relación con Trump se enfriaba ante la falta de avances estas semanas. Sentado en una mesa blanca y dorada en el Kremlin, mientras en EEUU se acercaba la hora del prime time, Putin lanzó un órdago que caerá en la Casa Blanca mejor que en la oficina de Volodimir Zelenski. “Proponemos que las autoridades de Kiev reanuden las negociaciones directas sin condiciones previas; proponemos comenzar el 15 de mayo en Estambul”, aseveró el presidente ruso ante un grupo de periodistas rusos y extranjeros convocados de urgencia en el Kremlin. “Tengo una conversación prevista con [el presidente de Turquía, Recep Tayyip] Erdogan, mañana [domingo], le preguntaré sobre la posibilidad de mantener [allí] negociaciones”. Nadie necesita un mundo en el que se cavan trincheras de forma febril. Necesitamos alcanzar “una paz duradera”, concluyó Putin.
Desde Estados Unidos y horas más tarde, Donald Trump pidió al líder ucraniano, Volodimir Zelenski, que acepte “de inmediato” la propuesta del presidente ruso, Vladimir Putin, de reunirse el jueves en Turquía, para que ambos puedan determinar si un acuerdo es posible.
El líder republicano indicó en su red, Truth Social, que “Rusia no quiere tener un acuerdo de alto el fuego con Ucrania, sino que quiere reunirse el jueves, en Turquía, para negociar un posible fin del BAÑO DE SANGRE”. “Ucrania debería aceptar esto DE INMEDIATO. Al menos serán capaces de determinar si es posible o no un acuerdo, y si no lo es, los líderes europeos y EEUU sabrán cómo están las cosas ¡y podrán actuar en consecuencia!”
A pesar de la presión pública y privada del presidente Donald Trump y las reiteradas advertencias de las potencias europeas, Putin ha ofrecido pocas concesiones para poner fin al conflicto: en junio de 2024, insistió en que Ucrania debía abandonar oficialmente sus ambiciones de unirse a la OTAN y retirar sus tropas de la totalidad del territorio de cuatro regiones ucranianas reclamadas por Rusia. Las conversaciones de paz propuestas tendrán en cuenta el borrador del acuerdo de 2022, según el asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov. De acuerdo con este borrador, Ucrania debería aceptar una neutralidad permanente a cambio de garantías de seguridad internacional de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Gran Bretaña, China, Francia, Rusia y Estados Unidos.
La propuesta de Putin de mantener conversaciones directas con Ucrania llegó horas después de que las principales potencias europeas exigieran el sábado en Kiev que Putin aceptara un alto el fuego incondicional de 30 días o se enfrentaría a nuevas sanciones “masivas”. Putin desestimó lo que dijo era un intento de algunas potencias europeas de presentar “ultimátums”.
“No fue Rusia la que rompió las negociaciones en 2022. Fue Kiev. Sin embargo, proponemos que Kiev reanude las negociaciones directas sin condiciones previas”, se defendió Putin, que insistió: “Ofrecemos a las autoridades de Kiev reanudar las negociaciones el jueves en Estambul”.
En aquellas conversaciones de 2022 ambas partes no llegaron a un acuerdo sobre cuestiones territoriales ni sobre los niveles de armamento militar que le serían permitidos a Ucrania después de la guerra. La postura de Ucrania durante las negociaciones exigía garantías de seguridad que los Estados occidentales se resistían a proporcionar. Además, quedaban pendientes cuestiones de política interna en Ucrania relacionadas con las exigencias rusas de “desnazificación”. Esta noche Putin insistió en la narrativa rusa de que la paz estuvo al alcance en 2022 y que fue Occidente quién la esquivó, una versión que los gobiernos europeos y el ucraniano han negado: “Permítanme recordarles que, como resultado de estas negociaciones, se elaboró un borrador de documento conjunto, rubricado por el jefe del grupo negociador de Kiev, pero, ante la insistencia de Occidente, fue desechado”, abundó Putin.
Durante la rueda de prensa, que empezó con hora y media de retraso y no admitió preguntas, Putin habló de las recientes violaciones de otras treguas por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania y sobre cómo “las autoridades de Kiev no respondieron en absoluto a la última propuesta de alto el fuego”, declaró Putin. Pero Rusia está dispuesta a entablar negociaciones serias con Ucrania, con el objetivo de “eliminar las causas profundas del conflicto”, afirmó el presidente ruso, en clara referencia a la reiterada necesidad de atender las exigencias rusas, que el propio Trump puso en valor durante sus primeras semanas en el cargo. EEUU está dejando de lado la ayuda militar a Ucrania, un escenario que favorece a Moscú mientras las acusaciones cruzadas siguen.
Putin no descartó que se pueda alcanzar un alto el fuego durante las negociaciones con Ucrania. La propuesta de Moscú de negociar está sobre la mesa, “la decisión depende de Kiev y de los que manejan ese régimen, los que por ambiciones políticas quieren continuar una guerra con Rusia a manos de los nacionalistas”. Denunció que durante los tres días del alto el fuego declarado por la Federación Rusa, Ucrania lanzó cinco ataques contra la frontera rusa en la unión de las regiones de Kursk y Belgorod.
Si Putin quería recuperar la buena disposición de Trump hacia su enfoque respecto a Ucrania, a todas luces lo ha conseguido. En su cuenta de la red Truth Social, Trump saludó la propuesta rusa como “un día potencialmente estupendo para Rusia y Ucrania”. “Piensen en los cientos de miles de vidas que se salvarán cuando, con suerte, esta interminable masacre llegue a su fin. Será un mundo completamente nuevo y mucho mejor. Seguiré trabajando con ambas partes para asegurarme de que suceda. Estados Unidos quiere centrarse, en cambio, en la reconstrucción y el comercio. ¡Se avecina una semana GRANDE!”, escribió Trump.
De momento la propuesta de Putin ya ha servido para dividir de nuevo a norteamericanos y europeos respecto a Ucrania. El presidente francés, Emmanuel Macron, considera insuficiente la propuesta de Putin de negociar con Kiev mientras sigue invadiendo el país. “Un alto el fuego incondicional no va precedido de negociaciones”, afirmó el presidente francés, citado por Afp. Cree que la propuesta es inaceptable para Ucrania, ya que no puede mantener negociaciones durante las operaciones militares. Macron sospecha que Moscú está tratando de ganar tiempo. También expresó sus dudas de que las autoridades ucranianas acepten esa propuesta debido a la complejidad de las negociaciones que se interrumpieron en 2022. “Debemos mantenernos firmes junto a los estadounidenses y decir que el alto el fuego debe ser incondicional, y luego podremos discutir el resto”, añadió Macron.
El jefe del Kremlin presumió de los casi 30 líderes mundiales que han asistido en Moscú a los actos del Día de la Victoria. “Sé la presión a la que han estado expuestos, por eso valoro su presencia en la conmemoración del exterminio de la plaga parda”. De cara al futuro, planteó que “antes o después restauraremos relaciones con los países de Europa, incluso los que insisten en actitudes antirrusas, lanzando ultimátums”.