Uruguay legaliza la eutanasia y se convierte en el tercer país de América en permitir la muerte digna

Uruguay hizo historia este jueves al aprobar la ley que despenaliza la eutanasia y el suicidio asistido, convirtiéndose así en el tercer país de América en reconocer el derecho a una muerte digna.
El proyecto, impulsado originalmente por el exdiputado colorado Ope Pasquet en marzo de 2020, fue respaldado por la Cámara de Representantes dos meses atrás y finalmente recibió luz verde en el Senado. La iniciativa obtuvo 20 votos a favor y 31 en contra.
El Frente Amplio votó en bloque a favor, al igual que Pasquet —quien participó en sustitución de Robert Silva— y Heber Duque, suplente de Andrés Ojeda. Entre los legisladores del Partido Nacional, el único voto favorable fue el de Graciela Bianchi. El resto de los senadores nacionalistas y algunos representantes de otros sectores se manifestaron en contra.
La nueva normativa garantiza el derecho a “transcurrir dignamente el proceso de morir” y establece la despenalización de la eutanasia para personas mayores de edad, psíquicamente aptas y en fase terminal de enfermedades incurables o irreversibles, o que sufran dolores considerados insoportables.
El texto también aclara que podrán acogerse a la ley ciudadanos uruguayos y extranjeros con residencia habitual en el país, y detalla el procedimiento médico y legal necesario para llevar a cabo la práctica.
Inspirada en las legislaciones de Bélgica y los Países Bajos, vigentes desde 2002, esta aprobación coloca a Uruguay entre las naciones pioneras de la región en materia de derechos individuales y bioética.