Un grupo de 15 personas vinculadas al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue trasladado a cárceles de máxima seguridad en Bolivia tras protagonizar un violento ataque contra policías.
La decisión judicial se tomó de forma urgente tras el episodio, que elevó el nivel de alerta sobre la peligrosidad de la organización criminal.
Ataque a policías en Santa Cruz
El hecho ocurrió en una vivienda incautada en la zona del Urubó, en Santa Cruz de la Sierra.
Según las autoridades:
- Dos policías fueron reducidos y maniatados
- El ataque se produjo mientras custodiaban el inmueble
- El episodio evidenció el alto nivel de organización del grupo
Este incidente fue clave para modificar la situación judicial de los detenidos.
Traslado a cárceles de máxima seguridad
Tras el ataque, la Justicia boliviana ordenó el traslado inmediato de los implicados a distintos penales de alta seguridad del país.
Inicialmente, los detenidos iban a ser distribuidos en cárceles comunes, pero la gravedad del hecho obligó a endurecer las condiciones de reclusión.
La medida busca evitar nuevos episodios de violencia o intentos de fuga.
Quiénes son los detenidos
El grupo está integrado por ciudadanos de distintas nacionalidades:
- Colombianos
- Ecuatorianos
- Bolivianos
Todos fueron detenidos en operativos recientes en el norte del país, en zonas como Portachuelo y Montero.
Durante los procedimientos, las autoridades incautaron armas de guerra.
Delitos imputados
La Fiscalía imputó a los 15 acusados por múltiples delitos:
- Tráfico ilícito de armas
- Porte ilegal
- Organización criminal
- Asociación delictuosa
- Atentado contra fuerzas de seguridad
Estos cargos reflejan la estructura y peligrosidad del grupo.
El contexto: la caída de Marset
El caso se enmarca en la reciente captura de Sebastián Marset, considerado uno de los narcotraficantes más buscados de la región.
El uruguayo fue detenido en marzo de 2026 en Bolivia y posteriormente trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico y lavado de dinero.
Su organización operaba a nivel internacional, coordinando envíos de droga y estructuras financieras complejas.
Preocupación por el crimen organizado
El episodio refuerza la preocupación por la capacidad operativa de estas redes criminales en la región.
Las autoridades advierten que:
- Existen células activas incluso tras la captura del líder
- Los grupos mantienen capacidad de reacción violenta
- El riesgo de fuga o reorganización sigue presente
Impacto regional
El caso tiene implicaciones más allá de Bolivia:
- Afecta la seguridad regional
- Refuerza la cooperación internacional antidrogas
- Pone el foco en las redes transnacionales
El accionar del grupo demuestra el alcance del crimen organizado en América Latina.