El Real Madrid vive semanas de máxima exigencia deportiva tras quedar condicionado tanto en Champions League como en LaLiga. El conjunto blanco necesita reaccionar rápidamente para evitar cerrar la temporada sin títulos importantes.
Las lesiones, las sanciones y el desgaste competitivo complicaron el rendimiento del equipo en los momentos más importantes del año, aumentando la presión sobre jugadores y cuerpo técnico.

El clásico ante Barcelona aparece como una auténtica final para un Madrid obligado a ganar y cambiar la imagen mostrada en las últimas semanas.
Foto: Mauricio Monzón