Las declaraciones del alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, han generado una fuerte polémica después de que equiparara la presencia de pancartas de apoyo a presos de ETA con animar a un equipo de fútbol durante un evento popular. Sus palabras fueron pronunciadas al ser consultado sobre la aparición de mensajes de apoyo a reclusos de la organización terrorista durante la carrera Korrika, celebrada en Navarra y el País Vasco.
La comparación que desató la polémica
El regidor, perteneciente a EH Bildu, restó importancia a la presencia de estos mensajes durante el evento y señaló que las reivindicaciones expresadas por los participantes pertenecen al ámbito individual.
En ese contexto afirmó que “le da lo mismo” que las pancartas sean “a favor del Alcoyano o de apoyo a la agrupación de los presos”.
La comparación provocó críticas por equiparar el apoyo a un club deportivo con mensajes vinculados a presos de la organización terrorista ETA.
Críticas de víctimas y partidos políticos
Las declaraciones del alcalde provocaron reacciones inmediatas desde distintos sectores políticos y sociales. Asociaciones de víctimas del terrorismo calificaron la comparación como “indigna” y criticaron que se minimice el significado de los mensajes de apoyo a presos de ETA.
También desde la oposición municipal y dirigentes nacionales se cuestionaron las palabras del alcalde y se reclamó una rectificación pública.
Reacción del CD Alcoyano
Incluso el CD Alcoyano, club mencionado en la comparación realizada por el alcalde, expresó su rechazo a las declaraciones.
La entidad deportiva manifestó su “profunda indignación” por ser asociada indirectamente con causas vinculadas al terrorismo y pidió respeto a la historia y valores del club.
El comunicado subrayó que el club representa principios deportivos y sociales alejados de cualquier tipo de violencia o justificación del terrorismo.
Contexto político en Pamplona
Joseba Asiron gobierna el Ayuntamiento de Pamplona desde diciembre de 2023, tras una moción de censura que desalojó a UPN de la alcaldía con el apoyo de otras fuerzas políticas.
La polémica vuelve a situar en el centro del debate político en Navarra la cuestión de la memoria del terrorismo y el papel de las instituciones frente a expresiones públicas relacionadas con ETA.