Oddone reconoce riesgo cambiario y lanza estrategia financiera del Estado

El gobierno tomó nota del impacto que está teniendo la debilidad del dólar en la economía local y resolvió activar una serie de medidas para evitar efectos negativos sobre la competitividad. Así lo señaló este martes el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, al exponer ante periodistas el diagnóstico del equipo económico.
Oddone explicó que la caída del tipo de cambio responde a un fenómeno internacional vinculado a la depreciación global del dólar y a un escenario externo marcado por la incertidumbre. En ese marco, remarcó que Uruguay hoy está más expuesto a los movimientos financieros internacionales que en el pasado, lo que amplifica los efectos de este tipo de shocks.
De acuerdo con el análisis oficial, el país pasó en pocos días de una posición intermedia entre economías comparables a ubicarse entre los más afectados por la baja del dólar, situación que llevó al Ejecutivo a coordinar acciones con el Banco Central del Uruguay (BCU), luego de que este introdujera ajustes tras la última reunión de política monetaria.
El ministro advirtió que, si esta tendencia se mantiene, puede producirse un desajuste cambiario con consecuencias sobre el sector exportador y las actividades que compiten con bienes importados, con impactos potenciales sobre la inversión, el crecimiento y el empleo.
Como respuesta inmediata, el Ministerio de Economía comenzó a avanzar en operaciones financieras para cubrir compromisos futuros en moneda extranjera, aprovechando los valores actuales del dólar. A su vez, se promoverá que empresas públicas y actores del sistema financiero evalúen mecanismos similares.
En paralelo, el gobierno buscará reforzar el financiamiento en pesos dentro del mercado local, reduciendo la necesidad de recurrir a colocaciones en dólares en el exterior y moderando así presiones adicionales sobre el mercado cambiario.
Finalmente, Oddone adelantó que el Ejecutivo trabaja en un conjunto de iniciativas legislativas vinculadas a precios y competitividad, que serán presentadas durante el primer semestre de 2026, además de medidas administrativas orientadas a flexibilizar la formación de precios y a reducir costos regulatorios.