Milei y Trump sellan hoy en la Casa Blanca una alianza estratégica centrada en la estabilidad económica y la contención de China

El presidente Javier Milei llega hoy a la Casa Blanca acompañado por Gerardo Werthein, Karina Milei, Luis Caputo, Patricia Bullrich, Gerardo Bausili y Demian Reidel Oxenford, quien fue incluido en la delegación por su papel clave en las negociaciones del salvataje financiero.
Del lado estadounidense, Donald Trump estará secundado por Marco Rubio —secretario de Estado—, Scott Bessent —secretario del Tesoro—, Pete Hegseth —secretario de Guerra—, Howard Lutnick —secretario de Comercio—, Susie Wiles —jefa de Gabinete— y Peter Lamelas, embajador de Estados Unidos en la Argentina.
Tras la reunión formal en el Salón Oval, ambos mandatarios y sus equipos compartirán un almuerzo de trabajo en la Sala de Gabinete.
Una agenda dominada por la economía y la geopolítica
Aunque el temario permanece abierto, las prioridades estarán centradas en la estabilidad del programa económico argentino, el salvataje financiero, las relaciones comerciales bilaterales y la estrategia frente al avance de China en la región.
Finalizada la agenda oficial, Trump invitó a Milei, a su hermana Karina y a Werthein a participar en la ceremonia de entrega de la Medalla de la Libertad, que se otorgará in memoriam al referente republicano Charlie Kirk.
El exmandatario estadounidense desempeñó un papel decisivo en la reciente negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en la obtención de un rescate financiero que permitió contener la inestabilidad de los mercados y sostener el plan de ajuste liderado por Caputo.
La contraparte política
Como contrapartida, Trump pidió al gobierno argentino consolidar una política de alianzas internas que limite la influencia del kirchnerismo en el Congreso y refuerce la posición de Estados Unidos frente a la presencia geopolítica de China en el país.
Si bien la Casa Blanca sigue con cautela el proceso electoral argentino de cara a los comicios del 26 de octubre, la apuesta personal de Trump apunta a fortalecer la figura de Milei y garantizar su proyección hacia una eventual reelección en 2027.
Washington acelera el pulso con China
Trump considera a Xi Jinping su principal adversario global y exige a sus socios estratégicos definiciones sin ambigüedades. En ese marco, ha dispuesto utilizar todos los recursos del Departamento del Tesoro para sostener el plan económico argentino, a cambio de que Milei desactive las principales iniciativas chinas en el país.
“El presidente Milei tiene el compromiso de sacar a China de la Argentina”, afirmó días atrás Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense.
Aunque no existe una lista oficial, en la Casa Rosada —particularmente en el primer piso de Balcarce 50— conocen bien los objetivos marcados por la administración Trump:
El desmantelamiento del swap de 18.500 millones de dólares con el Banco Central.
La exclusión de empresas chinas de licitaciones vinculadas con tecnología y comunicaciones.
El bloqueo de inversiones en minerales estratégicos y tierras raras.
La desactivación de la base espacial ubicada en Neuquén.
Tensiones internas y mensajes cruzados
En Washington sorprendieron las recientes declaraciones del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien matizó los dichos de Bessent sobre la relación con China. Desde la Casa Rosada explicaron que Francos “actuó por cuenta propia” y que Milei reafirmará su compromiso con la política estadounidense durante su encuentro con Trump en el Salón Oval.