Ecografías para 2027: el colapso de la sanidad pública en Madrid
Esperar dos años por una ecografía de cuello o de pecho. Eso es lo que están viviendo pacientes de la Comunidad de Madrid, la región donde más crecen los seguros privados y la que menos gasta en sanidad por habitante en toda España.
La denuncia la encarna Cristina Araque, vecina de Alcalá de Henares de 51 años, que arrastra un dolor persistente en el cuello desde el pasado julio. Tras varias consultas y análisis básicos que no despejaron dudas, su médico le indicó una ecografía. La respuesta de la sanidad pública fue lapidaria: cita para el 15 de enero de 2027.
“Pensé que era una broma. Una sanidad lenta no es sanidad, porque te mueres en el camino”, lamenta.
La misma fecha recibió otra paciente delante de ella, en su caso por un bulto en el pecho. Ni reclamación ni solución. Solo resignación ante un sistema bloqueado.
Un problema estructural
El caso no es aislado. Según la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, estas demoras ponen en grave riesgo la salud de la población. Los datos oficiales de la Comunidad de Madrid revelan que en julio había 967.237 personas en listas de espera, es decir, más del 14% de la población madrileña.
En pruebas diagnósticas, la media de espera fue de 61 días, aunque la realidad muestra retrasos mucho mayores, como las citas fijadas directamente para dentro de dos años.
El colapso coincide con un aumento imparable del gasto privado. Mientras el gasto público por habitante en Madrid es de 1.415 euros anuales (el más bajo del país frente a la media de 1.717 y los más de 2.000 de comunidades como Asturias o País Vasco), los hogares han tenido que asumir cada vez más costes.
En 2023, el gasto privado representó ya el 25,9% del total sanitario en España, con 631 euros de media por persona, buena parte destinados a seguros médicos (131 euros).
Un cuello de botella que expulsa a los pacientes
El último Barómetro Sanitario del CIS señala que conseguir cita con el médico de familia llevó de media casi 9 días, con un 60% de pacientes esperando más de seis. Ante esa situación, más de la mitad terminó recurriendo a las urgencias, saturadas también.
En palabras de Cristina Araque, la paciente madrileña:
“No soy nada hipocondriaca, pero que no sepan qué es ese bulto y me den cita para 2027 asusta. Esto es una auténtica vergüenza”.