El entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, tomó una decisión llamativa antes del duelo frente al Real Madrid por la UEFA Champions League: canceló el entrenamiento y dio un día libre al plantel a menos de 24 horas del partido.
El técnico optó por priorizar la recuperación física y mental de los futbolistas en la previa de un encuentro clave en el Etihad Stadium.
Una decisión inesperada antes del partido
Inicialmente estaba previsto que el equipo entrenara el día previo al encuentro, pero Guardiola decidió suspender la sesión y permitir que los jugadores descansaran en casa.
El entrenador explicó que el plantel viene acumulando una gran carga de partidos y viajes, por lo que consideró que el descanso podía ser más beneficioso que una práctica tradicional en la víspera del partido.
El equipo realizará solo una breve sesión de activación el mismo día del encuentro.
El contexto: una eliminatoria complicada
La decisión llega en un momento delicado para el Manchester City, que afronta el partido de vuelta tras haber perdido 3-0 en el encuentro de ida.
Ese resultado obliga al conjunto inglés a buscar una remontada complicada frente a uno de los rivales más fuertes del torneo.
Una estrategia que Guardiola ya utilizó
No es la primera vez que Guardiola toma una medida similar. El técnico ya había optado por dar descanso al plantel antes de partidos importantes, confiando en que el descanso mental y físico puede ser más útil que una última sesión de entrenamiento.
Jugadores como Bernardo Silva respaldaron la decisión y señalaron que el descanso puede ayudar al equipo a afrontar el encuentro con mayor energía y concentración.
Todo o nada en la Champions
El partido ante el Real Madrid es clave para el futuro del Manchester City en la Champions League. Guardiola reconoció que la eliminatoria es un desafío enorme, pero aseguró que su equipo intentará “hacer todo lo posible para remontar” y seguir en la competición.
La decisión de dar descanso al plantel forma parte de la estrategia del entrenador catalán para intentar lograr una remontada que muchos consideran muy difícil.