El Congreso de los Diputados vivió una tensa sesión de control al Gobierno, la primera tras las elecciones de Castilla y León, marcada por el enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo.
El debate estuvo dominado por la guerra de Irán y sus consecuencias económicas y políticas para España.
Choque frontal entre Sánchez y Feijóo
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, atacó al presidente del Gobierno calificándolo de “perdedor” tras los resultados electorales recientes.
Además, criticó la gestión del Ejecutivo ante la crisis internacional y acusó a Sánchez de no haber adoptado medidas suficientes frente al impacto económico de la guerra.
Por su parte, Sánchez respondió acusando al PP de no aclarar su postura sobre el conflicto y de mantener una posición ambigua respecto a la intervención internacional.
La guerra de Irán centra el debate
La escalada en Oriente Próximo fue el eje principal de la sesión.
Sánchez defendió la posición del Gobierno basada en el “no a la guerra” y aseguró que España trabaja en medidas para proteger a empresas, trabajadores y hogares.
El Ejecutivo prepara un paquete de medidas económicas que será aprobado en un Consejo de Ministros extraordinario.
Presión política por las medidas anticrisis
Durante el debate, varios grupos parlamentarios exigieron concreción sobre las medidas económicas frente a la subida de la energía y el impacto del conflicto.
El PP advirtió que no apoyará un posible decreto si incluye demasiadas medidas en un único paquete (“decreto ómnibus”), lo que anticipa un escenario de negociación complicada.
Castilla y León, en el trasfondo político
La sesión estuvo marcada también por los resultados de las elecciones en Castilla y León, que han reconfigurado el tablero político.
Feijóo utilizó estos resultados para reforzar su crítica al Gobierno, mientras el PSOE defendió su posición y trató de restar importancia al impacto electoral.
Un clima de alta tensión política
El intercambio entre ambos líderes reflejó un clima político especialmente crispado, con acusaciones cruzadas sobre la gestión de la crisis internacional y la política interna.
La sesión evidenció además la dificultad para alcanzar consensos en un momento marcado por la incertidumbre económica y geopolítica.