El Gobierno de España anunció que liberará hasta 11,5 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas para contribuir a estabilizar el mercado energético ante la crisis internacional.
La medida forma parte de una acción coordinada entre países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para aumentar la oferta de crudo y reducir el impacto del encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales.
Cuántos barriles liberará España
La liberación aprobada por el Gobierno alcanza 11,5 millones de barriles, lo que equivale aproximadamente a 12,3 días de consumo nacional de petróleo.
La medida se aplicará durante un período de hasta 90 días, con el objetivo de reforzar el suministro y contener el impacto en los precios de la energía.
España aportará cerca del 2,9% del total liberado por los países miembros de la AIE dentro de la operación coordinada para aumentar la disponibilidad de petróleo en el mercado.
Por qué se liberan las reservas
La decisión está vinculada al aumento de la tensión en Oriente Próximo y a los problemas en el suministro mundial de petróleo.
El conflicto ha afectado especialmente al estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte de crudo a nivel global, lo que ha provocado incertidumbre en los mercados energéticos.
Como consecuencia, el precio del petróleo ha experimentado fuertes subidas y se ha acercado nuevamente a los 100 dólares por barril, generando preocupación en los mercados internacionales.
Cómo funcionan las reservas estratégicas
Las reservas estratégicas de petróleo son depósitos de crudo almacenados por los Estados para garantizar el abastecimiento en situaciones de emergencia, como guerras, bloqueos comerciales o crisis energéticas.
En el caso de España, la legislación exige mantener existencias mínimas equivalentes a al menos 92 días de consumo, gestionadas en parte por las empresas petroleras y en parte por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES).
Una medida coordinada a nivel internacional
La decisión española se enmarca en una liberación histórica de reservas de petróleo coordinada por la Agencia Internacional de la Energía, que contempla la salida al mercado de cientos de millones de barriles para aliviar la escasez de suministro global.
Las autoridades esperan que esta intervención contribuya a estabilizar los precios del crudo y garantizar el abastecimiento energético mientras persiste la incertidumbre internacional.