El Gobierno se mantiene al margen del caso Libra

El Gobierno de Javier Milei aseguró que no intervendrá en la investigación judicial del caso $LIBRA, pese a las nuevas revelaciones que involucran a figuras del entorno oficial.
Desde la Casa Rosada sostienen que la decisión es mantenerse al margen del expediente y no adoptar ninguna medida institucional, incluso tras la difusión de documentos, chats y nuevas pruebas en la causa.
Nuevas revelaciones y presión política
En los últimos días, la investigación sumó información relevante, como supuestos contratos y comunicaciones entre los implicados en el lanzamiento de la criptomoneda, lo que amplió el alcance del caso.
Estas filtraciones también generaron nuevos pedidos de informes por parte de la oposición en el Congreso, que busca esclarecer el grado de participación de funcionarios en el proyecto.
A pesar de este escenario, el oficialismo considera que no corresponde una intervención directa del Poder Ejecutivo en un proceso que está en manos de la Justicia.
El Ejecutivo minimiza el impacto del escándalo
Fuentes del Gobierno indicaron que las nuevas revelaciones no modifican la postura oficial ni tienen un impacto político significativo, restando gravedad a la evolución de la causa.
Desde el entorno presidencial sostienen que el caso no afecta la agenda del Ejecutivo, que continuará con sus prioridades económicas y políticas sin alteraciones.
Denuncias paralelas y debate judicial
En paralelo a la causa principal, se abrieron denuncias relacionadas con la filtración de información del expediente, lo que añade un nuevo frente judicial al caso.
Sin embargo, el Ministerio de Justicia ya dejó en claro que no impulsará acciones directas ni intervendrá en el desarrollo de la investigación, manteniendo la línea de separación entre el Ejecutivo y el Poder Judicial.
Un escándalo con impacto político y económico
El caso $LIBRA se originó tras la promoción de la criptomoneda en 2025, lo que provocó una fuerte suba de su valor seguida de un colapso que generó pérdidas millonarias para miles de inversores.
Desde entonces, la causa ha evolucionado hacia una investigación judicial que intenta determinar si existió una maniobra fraudulenta o uso de información privilegiada, mientras crece la presión política sobre el Gobierno.
Un escenario abierto
La decisión del Ejecutivo de mantenerse al margen marca una estrategia clara: evitar involucrarse en el proceso judicial mientras avanzan las investigaciones.
No obstante, el desarrollo de la causa y la aparición de nuevas pruebas podrían reavivar el debate político y aumentar la presión institucional en los próximos meses, en un contexto de alta sensibilidad pública.