En un giro significativo en las relaciones comerciales internacionales, Estados Unidos y China han anunciado un acuerdo para reducir mutuamente los aranceles impuestos durante su prolongada guerra comercial. Este pacto, resultado de dos días de intensas negociaciones en Ginebra, busca aliviar las tensiones económicas y establecer un marco de cooperación más estable entre las dos principales economías del mundo.
Detalles del Acuerdo
A partir del 14 de mayo de 2025, Estados Unidos reducirá sus aranceles sobre productos chinos del 145% al 30%, mientras que China disminuirá los aranceles a productos estadounidenses del 125% al 10%. Esta reducción estará vigente por un período inicial de 90 días, durante el cual ambas naciones evaluarán el impacto y considerarán pasos adicionales hacia una resolución más permanente.
Establecimiento de un Mecanismo de Diálogo
Además de la reducción arancelaria, el acuerdo incluye la creación de un mecanismo permanente de consultas económicas y comerciales. Este canal de comunicación regular está diseñado para abordar cuestiones comerciales sensibles y prevenir futuras escaladas. El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, liderarán este esfuerzo conjunto.
Reacciones y Perspectivas
El secretario Bessent destacó el espíritu de cooperación logrado durante las negociaciones, señalando que “las conversaciones han sido productivas” y que este acuerdo representa un paso hacia un comercio más equilibrado. Por su parte, He Lifeng expresó la intención de ampliar la colaboración y fortalecer los vínculos económicos bilaterales.
La Organización Mundial del Comercio aplaudió el avance, calificándolo como relevante no solo para ambos países sino para la economía global, e instó a seguir desarrollando soluciones que fortalezcan el sistema multilateral de comercio.
Implicaciones Globales
Este acuerdo marca un acercamiento inédito entre Estados Unidos y China, tras años de tensiones comerciales que impactaron negativamente en la economía global. La reducción de aranceles y el establecimiento de un canal de diálogo permanente podrían sentar las bases para una relación comercial más estable y beneficiosa para ambas partes.