Estados Unidos ha anunciado una significativa reducción en los aranceles aplicados a los envíos de bajo valor procedentes de China, conocidos como ‘minimis’. A partir del 14 de mayo de 2025, el arancel se reducirá del 120% al 54%, manteniendo una tarifa fija de 100 dólares por paquete. Esta medida forma parte de un acuerdo bilateral entre EE.UU. y China para aliviar las tensiones comerciales y fomentar un comercio más equilibrado.
La disposición ‘minimis’, establecida en la Sección 321 de la Ley Arancelaria de 1930, permite la importación sin aranceles de productos con un valor inferior a 800 dólares. En 2024, EE.UU. procesó más de 1.300 millones de estos envíos, un aumento significativo respecto a los 139 millones en 2015. Plataformas de comercio electrónico como Shein, Temu y AliExpress se han beneficiado enormemente de esta disposición, facilitando su expansión en el mercado estadounidense.
La reciente reducción arancelaria se enmarca en una tregua comercial de 90 días acordada entre ambas naciones, durante la cual EE.UU. disminuirá sus aranceles sobre productos chinos del 145% al 30%, y China reducirá los suyos sobre productos estadounidenses del 125% al 10%.
El presidente chino, Xi Jinping, ha destacado que “no hay ganadores en una guerra comercial” y ha instado a la cooperación global para proteger la paz y la estabilidad mundial.
Esta medida también responde a preocupaciones sobre el uso indebido de la disposición ‘minimis’ para la importación de productos ilícitos, como el fentanilo, debido a inspecciones menos rigurosas. La reducción de aranceles busca equilibrar la facilitación del comercio legítimo con la necesidad de controlar el ingreso de sustancias ilegales.
Las plataformas de comercio electrónico chinas han intensificado sus campañas de marketing digital en EE.UU., ofreciendo una amplia gama de productos a precios competitivos. Sus aplicaciones se encuentran entre las más descargadas en el país, reflejando su creciente popularidad entre los consumidores estadounidenses.
Este acuerdo representa un paso significativo hacia la estabilización de las relaciones comerciales entre EE.UU. y China, con el objetivo de fomentar un entorno de comercio justo y equilibrado.