Canarias pide mayor apoyo de la UE ante la visita de eurodiputados por la crisis migratoria
Canarias se convirtió esta semana en el epicentro de la política migratoria europea con la llegada de una delegación de seis eurodiputados de la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo. La misión, que permanecerá en el archipiélago hasta el miércoles, busca evaluar de primera mano el impacto de la inmigración irregular y las dificultades que afrontan las islas como frontera sur de la Unión Europea.
Una delegación plural
La comitiva está encabezada por el polaco Bogdan Rzońca, presidente de la comisión y miembro del Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos. Lo acompañan representantes de diferentes sensibilidades políticas: un eurodiputado italiano del Grupo Socialistas y Demócratas, un neerlandés de Patriotas por Europa, y los españoles Carmen Crespo (PP), Jorge Buxadé (Vox) y Sandra Gómez (PSOE). La diversidad del grupo refleja la voluntad del Parlamento Europeo de abordar el fenómeno migratorio desde distintas perspectivas.
Una presión que no cesa
Aunque los datos oficiales muestran un descenso del 52% en las llegadas respecto al año anterior —12.126 personas en pateras y cayucos hasta agosto—, la cifra sigue siendo la segunda más alta del último lustro. El Ministerio del Interior recuerda que, en los últimos cinco años, Canarias ha soportado un flujo migratorio fluctuante pero constante, que tensiona tanto los dispositivos de acogida como la convivencia en las comunidades locales.
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, insistirá en la necesidad de una implicación real de Bruselas:
“La presión migratoria que se vive en las islas no es un asunto local ni exclusivo de nuestro territorio, sino un reto europeo que exige soluciones conjuntas. Canarias debe tener visibilidad en las instituciones europeas como frontera exterior de la UE”, declaró días atrás.
El desafío de los menores no acompañados
El eje central de la visita será la situación de los 4.898 menores migrantes no acompañados que actualmente se encuentran bajo tutela en Canarias. La comunidad autónoma se queja de que soporta prácticamente en solitario el peso de su protección, pese a que el Tribunal Supremo ordenó en marzo al Estado la reubicación de 827 de estos menores en otras comunidades.
Hasta ahora, apenas 10 adolescentes solicitantes de asilo fueron trasladados el 12 de agosto a la red estatal de acogida. El Gobierno prevé distribuir próximamente a otros 3.000 menores, según el Real Decreto del 26 de agosto, que establece la capacidad de acogida en función de la población de cada comunidad. Para Clavijo, sin embargo, los avances son todavía “insuficientes” y no alivian la presión que vive el archipiélago.
Una agenda cargada
Lunes (Tenerife): visita a un centro de primeras llegadas, reuniones con Frontex y la Agencia Europea de Asilo, y encuentro con Clavijo en la sede del Gobierno regional.
Martes (Gran Canaria): reuniones con comunidades migrantes, asociaciones vecinales, autoridades judiciales y el fiscal de menores, además de un encuentro con el delegado del Gobierno.
Miércoles (Gran Canaria): visita a un instituto y contacto con organizaciones dedicadas a la educación e integración de niños migrantes. Además, encuentros con la Policía Nacional, la Guardia Civil, Cruz Roja y Salvamento Marítimo para conocer el trabajo operativo en primera línea.
Expectativas y tensiones
La visita genera expectativas en el Ejecutivo regional, que busca compromisos concretos de financiación y apoyo logístico de la UE. También hay cautela: el precedente de otras misiones europeas ha dejado resultados limitados y mucho depende de la capacidad de transformar las demandas en medidas legislativas y presupuestarias.
Para Canarias, lo que está en juego no es solo la gestión coyuntural de los flujos migratorios, sino el reconocimiento de su condición singular dentro de la Unión: un territorio ultraperiférico que afronta una de las rutas migratorias más activas y mortales hacia Europa.