Un plan de seguridad “orientado a resultados”
Cosse valoró especialmente el enfoque del plan presentado por el Ministerio del Interior, al que calificó como innovador y centrado en resultados concretos. Según afirmó, nunca antes había visto una política pública con ese nivel de coordinación entre instituciones.
La jerarca destacó que la intercoordinación entre organismos del Estado es clave para enfrentar la inseguridad, ya que permite una respuesta más integral y efectiva.
La violencia como problema estructural
Durante su intervención, Cosse insistió en que la violencia es un problema estructural en Uruguay que se manifiesta en múltiples dimensiones. Señaló que los homicidios y femicidios son las expresiones más graves, pero no las únicas.
Además, remarcó que la violencia también impacta en la convivencia social y en la forma en que las personas se relacionan, lo que exige un abordaje más amplio que el estrictamente policial.
Combate al crimen organizado y lavado de activos
Uno de los puntos clave del plan de seguridad es la lucha contra el crimen organizado, especialmente a través del combate al lavado de activos. Cosse destacó los avances legislativos en esta materia, incluyendo la aprobación de normas que fortalecen el control de estas prácticas.
Según explicó, atacar el dinero ilícito es una de las formas más efectivas de debilitar a las organizaciones criminales.
Cambios en la formación policial
Otro aspecto relevante señalado por la presidenta en ejercicio fue la mejora en la formación de la Policía. En este sentido, destacó que el período de capacitación se amplió de tres a nueve meses, lo que apunta a profesionalizar aún más la fuerza.
También valoró el ingreso de nuevos efectivos y la necesidad de acompañar el trabajo policial con recursos adecuados.
Un enfoque integral del Estado
Cosse dejó en claro que la seguridad no es responsabilidad exclusiva del Ministerio del Interior, sino que requiere una acción coordinada de todo el Estado.
En este sentido, subrayó la importancia de políticas sociales, educativas y culturales como complemento de las medidas de seguridad, con el objetivo de abordar las causas profundas de la violencia.
Redes sociales y debate abierto
En paralelo, la jerarca planteó la necesidad de abrir un debate sobre la regulación de las redes sociales. Si bien reconoció no tener una postura definitiva, consideró que es un tema complejo que requiere discusión.
También relativizó el impacto de estas plataformas en la violencia, al señalar que los problemas sociales existían antes de su aparición.
El rol de la educación y la sociedad
Cosse destacó que una sociedad más educada y con mayor acceso a la cultura es menos vulnerable a la violencia. En este sentido, planteó que la solución no pasa únicamente por restricciones, sino también por fortalecer la formación ciudadana.
Este enfoque refuerza la idea de que la seguridad debe ser abordada desde múltiples dimensiones.