“Yo no sabía”: el director de Catalcrem habló tras el escándalo por los quesos adulterados
El caso de los quesos adulterados en Colonia sigue generando repercusiones. Esta semana, el Congreso de Intendentes actualizó la lista de marcas observadas, retirando a La Vaquita, que había sido incluida por error. Sin embargo, más de una decena de etiquetas permanecen bajo la lupa.
Entre ellas está Reggio, la marca de queso rallado envasada por Catalcrem, cuya planta se ubica en Colonia. Su director, Maximiliano Marrero, dio su versión y aseguró que desconocía los niveles de almidón que detectaron las inspecciones.
“La normativa admite hasta un 3% de almidón en un queso procesado rallado. Yo no lo sabía. En nuestro caso, la muestra retirada de Macromercado dio 17%”, explicó en diálogo con Diario Helvecia.
Controles y responsabilidades
Marrero contó que la semana pasada la división de Bromatología de la comuna de Colonia realizó controles en la fábrica. Lejos de cuestionar los procedimientos, se mostró conforme con la fiscalización: “Los controles son buenos, favorecen al sector y a los consumidores”, dijo.
El empresario aclaró que el queso rallado no es el rubro principal de Catalcrem, aunque defendió la calidad de sus productos: “Nuestro producto es de buena calidad”, insistió. En este caso, la marca no fue prohibida, pero sí se retiraron lotes del mercado hasta que se ajusten a lo permitido por la normativa.
Reclamo por mayor claridad
Según Marrero, parte del problema radica en la falta de precisión en la regulación: “No sabía cuál era el máximo permitido. En otros productos, como el queso de sándwich o la barra para feteado, sí se autoriza un porcentaje de almidón. Todos esos artículos están registrados y habilitados. En este caso, el queso se elaboraba, se mandaba a rallar, secar y envasar en otra planta también habilitada. Todo en regla. Lo que falta es claridad en la normativa”, afirmó.
El episodio mantiene en alerta a productores y consumidores, mientras las autoridades buscan garantizar que los quesos que lleguen al mercado cumplan con los estándares legales y sanitarios.