El asesinato de un bebé de poco más de un año en el barrio Colón, en Montevideo, generó una fuerte conmoción en Uruguay y reavivó el debate sobre la inseguridad. El presidente Yamandú Orsi se refirió al hecho como “terrible” y aseguró que el gobierno no dará un paso atrás en la lucha contra la violencia.
El crimen ocurrió en medio de un ataque a balazos, en el que el niño fue víctima colateral. El episodio vuelve a poner en el centro la problemática del aumento de la criminalidad y sus causas estructurales.
El mensaje de Orsi: “hay que apretar el acelerador”
El mandatario fue contundente al referirse a la situación: afirmó que el gobierno debe redoblar esfuerzos y “apretar el acelerador” en las políticas de seguridad.
“No le vamos a aflojar”, sostuvo, marcando una postura firme frente a hechos de violencia extrema que afectan incluso a víctimas inocentes como en este caso.
Además, enfatizó que este tipo de crímenes no puede analizarse solo desde el hecho puntual, sino como parte de un problema más profundo.
Un crimen que refleja un problema estructural
Orsi vinculó el asesinato con un deterioro social más amplio. Según explicó, Uruguay enfrenta un aumento sostenido de la violencia que no puede resolverse únicamente con más presencia policial.
El presidente advirtió que, aunque se incrementen los recursos en seguridad, existen factores estructurales que explican la situación actual:
- Crecimiento de la violencia social
- Conflictos criminales cada vez más frecuentes
- Deterioro del tejido social
“Bajar los niveles de violencia es un tema mucho más profundo”, señaló, insistiendo en que no hay soluciones simples.
Qué se sabe del caso en Colón
El crimen ocurrió durante un ataque armado dirigido, presuntamente, contra el padre del menor. El niño recibió impactos de bala mientras viajaba en el vehículo y falleció poco después.
Las primeras hipótesis apuntan a un conflicto entre bandas criminales en la zona, vinculado a disputas por territorio y actividades ilícitas.
El hecho se suma a otros episodios recientes que reflejan un aumento de la violencia en distintos puntos del país.
La respuesta del gobierno y el desafío en seguridad
Frente a este escenario, Orsi remarcó la necesidad de fortalecer las políticas públicas y actuar con mayor firmeza. También reconoció que el problema excede a una sola medida o estrategia.
El gobierno enfrenta así un desafío complejo: contener la violencia inmediata sin perder de vista las causas profundas que la generan, en un contexto donde la seguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.