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Argentina elimina las restricciones a Bitcoin y abre la puerta a un mercado cripto más libre

Tras casi tres años de bloqueo, el Banco Central de la República Argentina habilitará nuevamente a los bancos tradicionales a operar con criptomonedas

La medida supone un cambio profundo en el acceso a Bitcoin para millones de argentinos que conviven diariamente con una inflación persistente. El nuevo esquema, sin embargo, vendrá acompañado de un marco regulatorio exigente que redefinirá por completo el funcionamiento del sector.

El BCRA trabaja en una normativa que permitirá a las entidades financieras ofrecer servicios de compraventa y custodia de criptoactivos, levantando así la prohibición impuesta en mayo de 2022. Para el sistema financiero del país, históricamente apartado del ecosistema digital, se trata de un giro inédito.

La autorización no llegará sin condiciones: los bancos deberán establecer áreas operativas independientes de sus negocios habituales, implementar sistemas de custodia más robustos y reforzar todos los protocolos de cumplimiento normativo. Las reglas se alinearán con los estándares internacionales para proveedores de servicios de activos virtuales (VASP), incluyendo controles estrictos de identidad, normas antilavado y la travel rule para asegurar la trazabilidad de los movimientos.

De acuerdo con los lineamientos señalados por la Comisión Nacional de Valores, las entidades tendrán que elevar aún más los requisitos en materia de liquidez, seguridad informática y protección al cliente. En la primera etapa, la oferta se centrará únicamente en activos de mayor solidez como Bitcoin y las principales stablecoins, dejando fuera a altcoins más volátiles para evitar riesgos sistémicos en un país con fragilidad monetaria crónica.

Inflación, adopción masiva y un mercado que se reconfigura

La restricción de 2022 buscaba frenar la salida de divisas y proteger al debilitado peso argentino. No obstante, con una inflación que superó el 100% anual en 2023, miles de personas comenzaron a resguardarse en Bitcoin y en stablecoins por fuera del sistema bancario, recurriendo a plataformas extranjeras y operaciones entre particulares, lejos del radar regulatorio local.

El Gobierno decidió entonces dejar atrás la estrategia de prohibición y avanzar hacia un modelo de supervisión. El objetivo ahora es doble: recuperar control sobre los flujos financieros y ofrecer mayor seguridad jurídica a los usuarios. Aunque la custodia bancaria brinda un nivel institucional más sólido, la volatilidad intrínseca de las criptomonedas seguirá siendo un riesgo no cubierto por garantías estatales.

La apertura cambia el tablero del mercado cripto en Argentina. Los bancos cuentan con ventajas contundentes: millones de clientes, reputación consolidada y estructuras tecnológicas maduras. Facilitar el acceso a Bitcoin desde la banca tradicional podría acelerar la adopción masiva, aunque también introduce una contradicción: centralizar activos diseñados para operar sin intermediarios.

Los exchanges y VASP, por su parte, deberán competir con nuevas reglas: precios, velocidad de servicio y capacidad de innovación serán claves para mantenerse relevantes frente a jugadores con mucho más peso institucional.

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