La yaguareté Acaí regresa a la naturaleza para dar vida a una especie amenazada

La reintroducción del yaguareté en el Chaco argentino sumó un nuevo hito con la liberación de Acaí, una hembra nacida en libertad en el Parque Nacional Iberá. Su traslado al Parque Nacional El Impenetrable representa un paso fundamental en los esfuerzos por recuperar a esta especie, considerada una de las más amenazadas de Argentina.
La liberación se produjo pocos días después del lanzamiento de la iniciativa Ríos del Yaguareté (Jaguar Rivers Initiative), un programa que busca conectar poblaciones y restaurar hábitats de este felino en Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia. La iniciativa es impulsada por Rewilding Argentina, en colaboración con la Administración de Parques Nacionales y la provincia del Chaco.
Con Acaí, ya son cinco las hembras liberadas en El Impenetrable desde 2024. Su presencia busca equilibrar una población que hasta hace poco estaba compuesta únicamente por machos dispersos, lo que impedía la reproducción natural.
“Argentina se enorgullece de liberar yaguaretés nacidos en la naturaleza, tras trasladarlos para su reintroducción”, afirmó Sebastián Di Martino, director de Conservación de Rewilding Argentina. “Aunque algunos machos siguen viviendo en zonas aisladas del norte del país, necesitan hembras, diversidad genética y conectividad para prosperar”, agregó.
El proyecto comenzó en 2019, cuando un guardaparque detectó huellas de un macho solitario en El Impenetrable. Bautizado Qaramta, este animal se convirtió en símbolo de la recuperación de la especie. Con un collar GPS, los investigadores monitorearon sus desplazamientos y, por primera vez, lograron cruzarlo con hembras en cautiverio provenientes del Centro de Reintroducción de Yaguaretés del Iberá, dando lugar a los primeros cachorros liberados en la naturaleza.
Con el tiempo, otros machos silvestres, como Tewuk y Tañhí Wuk, se sumaron probablemente atraídos por la presencia de hembras. Sin embargo, la ausencia de hembras libres durante más de 35 años había hecho inviable la recuperación natural de la población.
Entre 2024 y 2025, Rewilding Argentina y las autoridades ambientales liberaron cuatro hembras adicionales: dos nacidas en cautiverio —hijas de Qaramta—, una rescatada en Paraguay y otra nacida en libertad en Iberá. La llegada de Acaí se suma a este esfuerzo de reconstrucción poblacional.
El Gran Chaco, que abarca Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil, es el segundo bosque más grande de Sudamérica, después del Amazonas. A pesar de su relevancia ecológica, se encuentra amenazado por la deforestación, la expansión agropecuaria y la pérdida de biodiversidad. En la porción argentina, se estima que sobreviven menos de diez yaguaretés en un área de más de un millón de kilómetros cuadrados.
“Esta acción permitirá transformar una población casi extinguida en una población saludable y reproductiva, y destacará la importancia de expandir las áreas protegidas”, señaló Di Martino.
A nivel nacional, la situación del yaguareté sigue siendo crítica: ha perdido más del 95% de su hábitat original y se calcula que quedan menos de 200 ejemplares en poblaciones aisladas distribuidas entre Misiones, Corrientes, Formosa, Salta y Chaco.
El trabajo conjunto entre las provincias de Corrientes y Chaco, junto con la Administración de Parques Nacionales, ha dado resultados concretos. En Iberá, la reintroducción se consolidó como una herramienta de restauración ecológica y desarrollo turístico, mientras que en El Impenetrable comienzan a observarse los primeros frutos: hace pocas semanas, una de las hembras liberadas, Nalá, fue avistada con un cachorro nacido en libertad, el primero en 35 años en la región.